sábado, enero 06, 2007

Por la ruta del kilovatio . La sorprendente presa de Grandas de Salime, en Asturias

Vía "Patrimonio de Salamanca" nos llega este artículo publicado en El País. MARÍA UNCETA 06/01/2007

En 1954 se terminó la presa de Salime, situada en el curso alto del río Navia, en el concejo de Grandas de Salime, un confín del suroeste de Asturias. Era en el momento la presa de gravedad más grande de España -con un muro de 134 metros de alto- y la tercera de Europa. El territorio es de una belleza abrupta. Aquí, la cordillera Cantábrica levanta sus contrafuertes, algunos por encima de los 1.000 metros, que parecen más altos por la acción del Navia y sus afluentes, que han excavado valles profundos y laderas de fuerte pendiente.

Se puede llegar a Grandas desde Oviedo por una carretera que es un auténtico espectáculo, buena parte de ella pegada al cauce del río Narcea, y también desde Navia, por la carretera que remonta el curso del río homónimo, a la que los asturianos llaman la ruta del kilovatio, porque pasa, además de por la presa de Salime, por las de Doiras y Arbón.Cerca de Grandas, tras unos kilómetros en paralelo al curso encajonado del Navia, aparece el muro de hormigón de la presa de Salime, del que cae como una enorme cascada el agua del salto. Lo más interesante de esta presa (y de la central eléctrica que se esconde bajo ella), además del entorno y de sus dimensiones sobrecogedoras, es la integración entre la técnica y el arte. En ella trabajaron en una experiencia innovadora los arquitectos y artistas Joaquín Vaquero Palacios y Joaquín Vaquero Turcios, padre e hijo.

Pensaron la presa para que se pudiera ver, y para ello diseñaron cinco balcones que permiten contemplar el salto de agua desde lo alto del muro de coronación, y dos terrazas con vistas hacia el embalse; además, un mirador volado situado en la margen derecha del río proporciona una panorámica del embalse, de la caída de agua, de la entrada de la central eléctrica y, en las laderas, de las ruinas de las construcciones que sirvieron para vivienda de los obreros que construían la presa.

Vaquero Palacios creó sobre el muro de la central 12 bajorrelieves que relatan el proceso de producción de la energía eléctrica. En palabras del autor, se trata de "una serie de motivos para imaginar esquemáticamente lo que estaba sucediendo detrás del telón". Los relieves, con una fuerte carga expresionista, simbólica y social, nos recuerdan las obras de grandes muralistas mexicanos como Rivera o Siqueiros. Ya en el interior de la central, la intervención de Vaquero Palacios es visible en numerosos elementos, como la magnífica escalera interior de diseño modernista o la balconada volada sobre inmensas ménsulas de hormigón desde la que se domina la sala de turbinas.

En los muros de esta sala se encuentran las obras más conocidas, dos murales de 55 y 60 metros de longitud. El primero, realizado conjuntamente por los dos artistas, representa una descarga eléctrica; el otro, obra de Vaquero Turcios, narra, con realismo épico, el complejo proceso de construcción de la presa. El artista restauró estos murales en 2001, año en que también pintó en las ménsulas que sostienen la balconada los retratos de Picasso, Max Planck, Freud y Einstein que, aunque formaban parte de la idea original, no estaban bien vistos en la década de los cincuenta, cuando se realizó la obra.

En cuanto al pueblo de Grandas, cuenta con unos alrededores preciosos y un museo etnográfico que hoy ocupa la antigua casa rectoral, una casona, un hórreo, una panera, un molino, la casa del molinero y una pequeña capilla, repletos de objetos e instalaciones.

A cinco kilómetros de la villa se encuentra el Castro del Chao San Martín, donde se ha excavado una interesante ciudad que se remonta al siglo VIII antes de Cristo. En el siglo I fue ocupada por los romanos, que la amurallaron, ampliaron el foso y la urbanizaron. En el recinto han aflorado viviendas, una casa de baños con sauna, plazas y calles enlosadas, conducciones de agua, escaleras y gran número de objetos (joyas, ajuar doméstico, etcétera) que serán expuestos a partir del verano de 2007. El Chao, abandonado a mediados del siglo II, está emplazado en un alto, desde donde la vista se hace dueña de las montañas y los prados.

Información relacionada:




GUÍA PRÁCTICA

Cómo llegar
- Desde Oviedo, tomar la N-634 hasta La Espina y coger la AS-216, y luego la AS-14 hasta Grandas.
- Desde Navia, tomar la AS-12, que conduce directamente a Grandas.
Dormir
- Casa Carrileira y Casa Muxardín
(www.carrileira.com; 985 62 70 48 y 629 48 40 84). Dos alojamientos rurales completamente equipados en poblados cercanos a Grandas. Se alquilan para cuatro o cinco personas desde 48,25 euros.
Visitas
- Central de Salime. Para visitas (preferencia a grupos), contactar con Saltos del Navia (985 22 08 94).
- Museo Etnográfico de Grandas www.museodegrandas.com
; 985 62 72 43). De martes a sábado, de 11.30 a 14.00 y de 16.00 a 18.30. Domingos y festivos, de 11.30 a 14.30. Entrada, 2,50 euros. Los martes, entrada gratuita.
- Castro del Chao San Martín. Para concertar visitas hay que llamar al Ayuntamiento de Grandas (985 62 70 21) o a la Consejería de Cultura del Principado de Asturias (985 10 67 00).
- Arte y Ruta organiza visitas a medida a los tres sitios (985 69 22 27; www.arteyruta.com).

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