sábado, enero 28, 2006

Ruta Minera de Jovellanos

Fuente: Ayuntamiento de Siero


CARACTERÍSTICAS:
  • Itinerario: Circular
  • Dificultad: Media-Baja; dura especialmente por la longitud de la misma. El tramo más difícil de todos es el Segundo: Pumarabule-Cerezales, por la ascensión desde el fondo del valle del Cerezales hasta el lugar del mismo nombre y luego hasta el Picu la Llosona, donde el desnivel ascendente es de 275 metros.
  • Distancia: 18,2 km.
  • Duración: 6 horas (a pie), 2 horas en bicicleta.
  • Señalización: se corresponde con el sendero de pequeño recorrido PR-AS174.
  • Desniveles:
      • Subida: 275 metros entre Cerezales (Arenas) y el Picu La Llosona.
      • Bajada: 225 metros entre La Cruz (Arenas) y la mina de Solvay, en Lieres


Perfil detallado

ITINERARIO:

Tramo primero: Palacio de Valdesoto-Carbayín

La ruta comienza en el Palacio de Valdesoto. Para llegar a él por carretera puede llegarse al Palacio, bien desde la Autopista del Cantábrico, a la altura de El Berrón dirigirse por la AS-246 cruzando Xixún, Bendición y Faes, o bien desde Pola de Siero subir por la carretera SI-8 que conduce a Valdesoto y Carbayín.

Parte la ruta de la puerta sur del Palacio de Valdesoto para seguir por el barrio de los Tilares hasta la iglesia parroquial de San Félix de Valdesoto. Tras cruzar la SI-10 a la altura de Casa Beyao se toma el camino viejo que comunicaba estos dos núcleos, antes de construir la actual carretera de la Venta la Salve a Carbayín (SI-8 y SI-11), atravesando Landia, todavía en Valdesoto, localidad de 92 habitantes. Antes de dirigirse hacia Carbayín hay que detenerse a visitar la Capilla de los Reyes, o de Les Justicies.

Siguiendo por el arcén de la SI-11 durante unos pocos centenares de metros, se continúa hasta Carbayín, habiendo dejado a la izquierda el pontón del Bayo y a la derecha el Molino del Trechorio.

Carbayín es el núcleo de población más importante de la parroquia de Santa Marta del mismo nombre, constituida en 1972, tras desgajarse de la de Valdesoto, a la que había pertenecido hasta ese momento. La estación del ferrocarril de Langreo, y la explotación, al menos desde el siglo XVIII, de las minas de carbón del arroyo de Cerezales, lo convirtieron en uno de los núcleos industriales y mineros más importantes de esta zona de Asturias.

Allí se puede visitar la estación de Ferrocarril y la boca norte del viejo túnel del ferrocarril, el chalet en el que se encuentra la Biblioteca Pública Municipal de Carbayín, donde se realizan frecuentes exposiciones relacionadas con la historia de la parroquia y de la minería de la zona, el Monumento al Minero, y antes de cruzar el puente en dirección a Pumarabule, puede realizarse un paseo por el barrio de la estación nos permite observar algunas casas de cierto interés arquitectónico.


Tramo segundo: Pumarabule-Cerezales

Continuamos la visita en las instalaciones de la Mina Pumarabule, de Hunosa, y en el barrio del mismo nombre, donde se encuentra una de las explotaciones mineras más importantes de Asturias, y en donde todavía hoy son visibles algunas edificaciones y elementos de gran interés e importancia.

Dejando a nuestra derecha Pumarabule nos adentramos en el arroyo de Pumarabule (también llamado Cerezales, La Muerte o Paulina), que forma un valle escarpado, cubierto de un bosque autóctono bien conservado, y que esconde un conjunto de ruinas mineras del siglo XIX, y posiblemente anteriores, en torno a la que fue la Mina de la Paulina. En este lugar se encuentra uno de los lugares de mayor interés de la Ruta. Cruzamos el valle y ascendemos hasta Cerezales, donde podemos visitar la pequeña y bien conservada capilla de este pequeño pueblo de 27 habitantes de la parroquia de Arenas.

Tramo tercero: Cerezales-La Cruz

Continuamos por un camino de monte que discurre por el cordal que separa los valles de Bimenes y Siero, desde el que se tienen magníficas vistas de la zona central de Asturias, especialmente desde el Picu la Llosona (591 m.) y desde La Cruz, ya en la parroquia de Arenas.

Desde Cerezales, si se desea, se puede bajar a Peñaferruz y desde allí descender a visitar las Minas del Toral, ruina de gran interés industrial, y posteriormente ascender a Acebal para continuar la ruta hacia Solvay.

Aquí el viajero se puede desviar unos metros hasta el Área Recreativa de la Cruz, en Bimenes, levantada en torno a uno de los túmulos megalíticos que perla este cordal.

Tramo cuarto: La Cruz-Lieres

Desde La Cruz el camino baja la falda septentrional del mencionado cordal hasta la mina de Solvay, atravesando una zona de bosque autóctono de especial interés ambiental. Antes de llegar a la Mina de Solvay podría visitarse las ruinas de la Mina del Pielgón, cerca de Acebal, y luego bajar a la mencionada de Solvay.

La mina de Solvay y sus instalaciones merecen una detenida visita, que se continúa en Los Cuarteles, las viejas viviendas de los trabajadores mineros, porque la Ruta los atraviesa en su camino a Lieres. La Ruta sigue, dejando Lieres a la derecha, próxima al núcleo industrial de la Fábrica de remolacha-La Alcoholera, desarrollado en torno a la estación del Ferrocarril de Económicos Oviedo-Santander (actual FEVE). En Lieres puede también visitarse el Palacio de Cavanilles-Centi, la iglesia parroquial y las escuelas viejas de la parroquia.

Tramo quinto: Lieres-Santolaya

Nada más salir de Lieres el camino se introduce en la parroquia de Feleches, cambiando inmediatamente un espacio urbano e industrial por un bien conservado paisaje rural. Se atraviesan los núcleos de población de La Matuca, La Panerona y la Quintana en el camino hacia Aramil, donde nos detendremos a visitar el Palacio de Aramil y la iglesia de San Esteban de los Caballeros.

Posteriormente nos dirigiremos hacia Santolaya por la SI-10. Antes de llegar allí podremos detenernos a visitar las ruinas de una tejera y continuar hasta llegar a la Iglesia de Santolaya de Vigil, en torno a la cual se pueden contemplar algunos buenos ejemplos del caserío tradicional rural asturiano.

Unos metros más allá puede contemplarse un buen ejemplo de escuela rural, construida a principios del siglo XX.

Luego, desviándonos unos metros de la ruta accederemos a contemplar el Palacio de Vigil, solar antiguo de los Vigil de Quiñones, la familia más poderosa de la mitad oriental del concejo de Siero durante siglos.

Tramo sexto: Santolaya-Palacio de Valdesoto

Nada más dejar a nuestra espaldas Santolaya comenzamos a andar el último tramo de la ruta, atravesando los lugares de Leceñes y Negales, de la parroquia de Valdesoto, deteniéndonos, antes de alcanzar de nuevo el inicio de la ruta, en la Casona de Faes o en la Casona de Leceñes, dos buenos ejemplos de la arquitectura civil rural del concejo de Siero.

Más información:


PUNTOS DE INTERÉS:

1. Palacio de Valdesoto

Localizado en la parroquia de Valdesoto, en el barrio de Los Tilares-Leceñes. La ruta empieza y termina en el propio Palacio y se encuentra al pie de la Ruta.

Se trata de una casona del siglo XVII-XVIII, rodeada de unos magníficos jardines fechados a fines del siglo XIX.

Tanto el edificio como los jardines se han incoado como Bien de Interés Cultural.


2. Iglesia Parroquial de San Félix de Valdesoto

Se encuentra en la parroquia de Valdesoto, barrio de Leceñes-Los Tilares. En el kilómetro 0, 300 de la Ruta, y al pie de la misma.

Iglesia de grandes dimensiones, del siglo XVIII, restaurada tras la Guerra Civil, presenta de interés la capilla funeraria de los marqueses de Canillejas, de estilo modernista.


3. Casa y Capilla de Les Justicies

Se encuentra en la parroquia de Valdesoto, en el lugar de Landia, en el kilómetro 0, 500 de la Ruta, y a 75 metros de la misma.

Se trata de un conjunto de casona, capilla, panera y hórreo de interés histórico-artístico evidente. La capilla, de planta cuadrada, con pórtico sostenido por columnas estriadas, contiene un magnífico retablo. El conjunto, de estilo barroco, puede fecharse en torno a principios del siglo XVIII.

4. Barrio de la Estación de Carbayín

Se encuentra en la parroquia de Santa Marta de Carbayín, a la altura del kilómetro 2, 5 de la Ruta. Se trata de un conjunto urbano desarrollado en torno al caserío tradicional del núcleo de Carbayín y a la Estación del Ferrocarril de Langreo (actual FEVE). Son elementos de interés la propia estación del ferrocarril, de fines del siglo XIX, alguna de las casas del barrio tradicional, y otras de los años veinte, muy características de los años de crecimiento del núcleo urbano; el chalet de los ingenieros, donde, en la actualidad, está la Biblioteca Pública de Carbayín, donde se celebran frecuentemente exposiciones sobre la historia industrial y minera de la zona, y el Monumento al Minero, recientemente inaugurado.

5. Conjunto industrial y minero de Pumarabule

Tras pasar el puente sobre la playa de vías, en el propio Carbayín, a la altura del kilómetro 3 de la Ruta se encuentra el conjunto industrial y minero de Pumarabule, uno de los más importantes del centro de Asturias. Allí se puede visitar tanto la mina y sus instalaciones, algunas de interés histórico industrial, datables en el siglo XIX y principios del siglo XX; y además el poblado minero de Pumarabule, levantado al pie de la mina en los años 50 del siglo pasado.

6. Mina de La Paulina

Se encuentra en la parroquia de Santa Marta de Carbayín, en medio del valle de la riega de Carbayín, en una zona de bosque autóctono mixto bastante bien conservado, a la altura del kilómetro 3,5 de la Ruta.

Allí se encuentran las ruinas de la Mina de la Paulina, de la segunda mitad del siglo XIX, explotando un filón mediante un plano inclinado. Se conservan la "Casa del Ingeniero", el almacén, el polvorín, los depósitos de áridos, la bocamina y la caja de la vía del ferrocarril, que es el camino que la Ruta sigue hasta enlazar con el ferrocarril de Langreo.

En el mismo valle, en torno a los restos de La Paulina, se han documentado bocaminas y afloramientos del siglo XVIII y XIX

Tanto este conjunto, como el cercano de Pumarabule forman un conjunto de elementos de enorme interés histórico-industrial, por ilustrar arqueológicamente la evolución histórica de la minería asturiana del carbón desde sus orígenes hasta la actualidad.

7. Capilla de San Antonio de Cerezales

Situada en el lugar de Cerezales de la parroquia de Santiago de Arenas, a 250 metros del kilómetro 5 de la Ruta.

Se trata de una pequeña capilla popular, de estilo barroco, con pórtico sostenido por columnas, bien restaurada y conservada por los vecinos.

Su visita serviría para permitir comparar esta una capilla popular, con otra de carácter señorial (la de Les Justicies) y una iglesia parroquial (la de Valdesoto).

8. Mina del Toral

Situada en la parte meridional de la parroquia de Santo Tomás de Feleches. Para acceder a ella hay que tomar la variante que desde Cerezales conduce a la mina por Puñide, Peñaferruz, los Carabales y La Brañuca.

Se pueden visitar allí los restos, fechados a principios del siglo XX, de una mina de carbón que conserva todavía parte de sus instalaciones extractivas, el poblado minero y la caja del ferrocarril que conduce, atravesando Trespando, hasta Aramil.


9. Vista panorámica desde el Picu Llosona

El Picu Llosona se encuentra en la parroquia de Santiago de Arenas, a una altura aproximada de 600 metros, y se trata de la altitud máxima que se alcanza a la largo del sendero.

Se encuentra a la altura del kilómetro 5,55 de la Ruta, y para acceder a él hay que desviarse 100 metros del camino principal.

Desde este lugar, donde se encuentra un depósito de agua y un vértice geodésico, se contempla una impresionante vista del centro de Asturias, que, siguiendo el sentido de las agujas del reloj alcanza al Picu Fariu, el Aramo, Peñamayor y los montes de Bimenes, la Cordillera Cantábrica, Soto de Ribera, Oviedo, el Naranco, Llanera, la sierra de Monte Areo, y todo el concejo de Siero.

10. Área Recreativa y Túmulos de Campobaxera (Bimenes)

En el límite de los concejos de Bimenes y Siero, pero dentro del primero, se encuentra el Área Recreativa de Campobaxera.

Para llegar a ella, desde la Ruta, hay que desviarse 850 metros por una pista, desde el kilómetro 7 hasta el Área, levantada en torno a uno de los túmulos megalíticos identificados como tales desde hace años en la sierra que separa los valles de Bimenes de los de Siero y Nava.

El túmulo ha sido excavado y está balizado, siendo sólo visible su masa tumular.

11. Mina del Pielgón

Situada en la parroquia de Santa María de Lieres, al pie del lugar de L'Acebal, a la altura del kilómetro 8,15 de la Ruta y en la margen izquierda del camino.

Se trata de los restos arqueológicos de una mina de montaña, entre los que todavía se conservan parte de sus instalaciones extractivas y edificios anexos, además de la caja del ferrocarril minero que conducía hasta la Mina de Solvay-Lieres, y por el que transitamos hasta alcanzar ésta.


12. Minas de Lieres-Solvay

Situadas en la parroquia de Santa María de Lieres, al pie de Campiello, y a la altura del kilómetro 9 de la Ruta.

Se trata de uno de los conjuntos mineros e industriales más importantes de Asturias. La mina, explotada intensivamente desde finales del siglo XVIII, como nos muestran los Diarios de Jovellanos, conserva, en muy buen estado, la mayoría de las instalaciones construidas desde principios del siglo XX, cuando la explotación pasó a manos de la empresa belga Solvay: los pozos, los castilletes, salas de máquinas, talleres, ferrocarril, etc.

13. Los Cuarteles de Solvay

Los Cuarteles se encuentran en la misma parroquia de Lieres, a la altura del kilómetro 9,25, inmediatos a la Mina, con la que forma uno de los conjuntos de edificios e instalaciones de carácter histórico-industrial más importante de Asturias.

Se trata del conjunto de construcciones debidas a la política benefactora y paternalista de la empresa Solvay, practicada desde principios del siglo XX, situándose las casas de habitación de los mineros (Los Cuarteles), levantados en el primer cuarto del siglo XX, en el medio del mismo, en torno a los cuales se encuentran el Hospital, la Capilla (de estilo neorománico) y el Casino, convertido en la actualidad en un centro cultural municipal.

La visita del barrio obrero de Pumarabule y de los Cuarteles ofrece una enriquecedora perspectiva el lo que se refiere a las condiciones de vida de los mineros asturianos a lo largo del siglo XX.

14. Conjunto industrial de la Estación de Lieres

También en la parroquia de Lieres, a la altura del kilómetro 10,5 de la Ruta, y a 300 metros de ese punto de la Ruta, pueden visitarse las instalaciones industriales que se encuentran en torno a la estación del ferrocarril de Lieres, del antiguo Ferrocarril de Económicos (actual FEVE): la propia estación, de finales del siglo XIX, la fábrica de quesos de principios del siglo XX, los restos de la Azucarera de Lieres, de principios del siglo XX, y también los cuarteles de los obreros de la misma fábrica y las casas de los encargados de las mismas, de principios de siglo.

15. Palacio de Cavanilles Centi

También en la parroquia de Lieres, en el propio Lieres, desviándose 200 metros desde el kilómetro 10,2, puede hacerse una visita al Palacio de Cavanilles Centi, de estilo barroco, con elementos arquitectónicos anteriores, que se encuentra en muy buen estado de conservación, y un poco más allá la iglesia parroquial de Santa María de Lieres, de estilo neoclásico, y las escuelas de principios del siglo XIX.

El barrio antiguo de Lieres, próximo al palacio, presenta algún buen ejemplo de casa tradicional asturiana.

Detrás del mismo Palacio se halla un área recreativa.

16. El Xelán

En la parroquia de Santo Tomás de Feleches, cerca del lugar de Pedraces, a la altura del kilómetro 12,6 de la Ruta, que pasa al pie de la misma, se encuentra una buena muestra de casona asturiana con capilla y panera, del siglo XVII-XVIII.

Sigue la ruta hasta San Esteban de Aramil y el Palacio de Aramil cruzando por las parroquias de Feleches y Aramil varios núcleos de población en los que se pueden contemplar muy buenos ejemplos de la arquitectura rural popular asturiana, especialmente en el barrio de Aramil de Abajo.

17. Palacio de Aramil

Se encuentra en la parroquia de San Esteban de Aramil, a la altura del kilómetro 13,35, teniendo que desviarse de la senda unos 200 metros para poder visitarlo.

Se trata de un gran palacio de patio central, actualmente abandonado, originario de la segunda mitad del siglo XVI.

18. Iglesia de San Esteban de Aramil

Se encuentra a 100 metros del kilómetro 13,35 de la Ruta, en la misma parroquia de Aramil.

Es una de las iglesias románicas del concejo de Siero. Conserva un muy buen repertorio de escultura románica, representada particularmente en los canecillos y metopas que decoran el ábside semicircular del edificio, la saetera del mismo y la puerta sur.

19. Tejera de Arsenio Villa González

La Tejera se encuentra en la parroquia de Santa Eulalia de Vigil, al pie de la Ruta, a la altura del kilómetro 14, 4 de la misma.

Se trata de las ruinas de una tejera de grandes dimensiones, en activo hasta mediados del siglo pasado, y en la que todavía se pueden contemplar los dos hornos de cocción de la misma (bastante bien conservados), y el resto de las instalaciones, entre la maleza.

Tiene un enorme interés, dado que añade a la Ruta un nuevo valor dentro de un espacio eminentemente rural como es el de las parroquias de Aramil y Santolaya.

20. Iglesia de Santa Eulalia de Vigil

Se encuentra en el centro del pueblo de Santolaya, a la altura del kilómetro 15 de la Ruta.

Iglesia parroquial fechada en el siglo XIX-XX, se encuentra en medio de un núcleo rural de gran interés etnográfico, por preservar en una buen estado de conservación su estructura y caserío tradicionales.

21. Escuela rural de Santolaya

En la parroquia de Santolaya de Vigil, a la altura del kilómetro 15.5 de la Ruta.

Se trata de una de las escuelas rurales construidas en Siero, como las de Feleches o Lieres, a principios del siglo XX.

De planta rectangular alargada, sin alturas, es un edificio de interés arquitectónico.

22. Torre de Vigil

Situada en la parroquia de Santa Eulalia. Para acceder a ella desde la Ruta hay que desviarse 300 metros desde el kilómetro 15,5.

Se trata de una torre señorial, de origen bajomedieval, con reformas realizadas en el siglo XVI. Se encuentra en un buen estado de conservación, gracias a una reciente restauración llevada a cabo por sus propietarios.

23. Casona de Leceñes

Se encuentra en la parroquia de Valdesoto, a la altura del kilómetro 17,4 y a una distancia del mismo de 150 metros.

Se trata de una casona hidalga de planta rectangular y piso, que tiene anexa una panera y un pajar exento.

24. Casona de Faes

Se encuentra en la parroquia de Valdesoto, a la altura del kilómetro 17,4 y a una distancia del mismo de 150 metros.

Se trata de una casona de planta cuadrada y 2 alturas, que tiene anexos varios edificios, datables en el siglo XVIII-XIX.




HISTORIA:

La llamada Ruta Minera de Jovellanos discurre por varias parroquias del cuadrante suroriental del concejo de Siero, atravesando un espacio que manifiesta tanto elementos del paisaje rural tradicional asturiano como del paisaje industrial y minero del centro del Principado.

Jovellanos conocía bien este territorio, dadas sus vinculaciones familiares con la familia Carreño, que habitaba el Palacio de Valdesoto. Visitó en diversas ocasiones esta zona, lo que se recoge en algunos pasajes de sus Diarios.

El miércoles 20 de octubre de 1790, durante la tercera expedición de minas que lleva a cabo en Asturias sale de Oviedo, para dirigirse a Pola de Siero y posteriormente subir al monte Cima, en el límite de los concejos de Siero, Gijón, Villaviciosa y Sariego. Llega a comer a casa de sus familiares (el Palacio de Valdesoto), y dedica la noche a escribir la descripción, magistral, de las labores de la sementera de maíz:

Cogida la cosecha de trigo o escanda a últimos de julio o principios de agosto, pastan los ganados el rastrojo y hierbas producidas hasta principios de febrero; entonces se da a la tierra la primera reja, que llaman arar (...); a principios de abril la operación de abatir (...); hecha la operación del rastro, se echa encima el estiércol, cal o manga de abono (...); después de lo cual, desde mediados de abril hasta mediados de mayo (según los climas) se siembra el maíz a puño, muy esparcido, y entonces se da una reja de arado muy ligera para volver la tierra sobre el grano, a que llaman binar. Inmediatamente se siembran las habas encima, también a puño y mucho más esparcidas (...). Cesan las labores hasta entrado junio, y desde entonces se hace la operación de la salla, reducida a cavar ligeramente la tierra con un zarcillo, que es una fesoria corta de mango y ancha de pala (...). Adviértase que al tiempo de las habas se siembran las calabazas (...). Tal vez se siembran con las habas arvejos, y aun en algunas partes panizo (...). De principios de julio a la Magdalena, se hace la operación del arriendo (...). Cesan entonces las operaciones hasta mitad de agosto; entonces se cogen las habas (...). Desde principios de octubre se siembra el maíz por el pie y planta a planta, ya con hoces, ya con cuchillas puestas en una palo (...). Las plantas segadas se ponen en montones piramidales que llaman tucas (...). Síguese a esto la operación de la esfoyaza, que se hace por turnos en las casas de los labradores, concurriendo los mozos y mozas de la redonda a ellas (...). Esta operación es de mucha alegría: se canta mucho; se tiran unos a otros las panoyas; se retoza y se merienda tortilla de sardinas o jamón de borona, precisamente caliente, queso y peras o manzanas cocidas con la misma borona (...).

A las ocho de la mañana del día siguiente sale hacia Carbayín:

Subida al monte de Carbayín; toda la pendiente expuesta al norte; abundancia increíble de minas expuestas en él. [...] Mina de la Riega del Coplu. [...] Otra que llaman del Soldado (mote), que está en la Riega del Carbayín, castañedo de Alfonsón. Mina grande en el mismo monte (castañedo de Pachín de Argüelles, trabajada antes por los ingleses, hoy cegada. Horno para ensayos, pequeño, muy rebajado, sin respiradero, con boca en arco...

Para luego continuar hacia el Monte de la Cruz, desde el que observa, hacia el oeste las minas de Feleches (la Mina del Toral), y hacia el este la mina grande del monte de Lieres (la Mina de Solvay), que reconoce personalmente. Ese mismo día come en Aramil, en casa de su primo Sebatián Vigil Jove Ramírez (el Palacio de San Esteban de Aramil, muy cerca de la iglesia de San Esteban de los Caballeros), para retornar al Palacio de Valdesoto, desde donde, al día siguiente, se dirige a Langreo reconocer otras explotaciones mineras.

Una parte del camino, que conocía con todo detalle, formaría parte de su proyecto de Camino Carbonero, que finalmente no se llegó a trazar según su criterio. Para Jovellanos, la explotación intensiva, organizada y provechosa de las minas de la zona necesitaba de un camino que seguiría, en el tramo que aquí nos interesa, desde el Molino del Mosquito a la cumbre del Carbayín, faldeándole a la subida por el monte del Revollar, frente a la dehesa de Arenas, para bajar luego al molino de Malpica, seguir a las Llosas de la Andia (Landia) por el molino del Trechoro y Pontón del Bayo hasta el prado del Palacio; de aquí a Tresierra en la salida del callejón de Negales, para luego bajar al Nora y dirigirse al Rebollar.

La Ruta de Jovellanos discurre por los mismos caminos utilizados por el ilustrado asturiano para sus desplazamientos por esta zona de Asturias que, a pesar del tiempo transcurrido y de las transformaciones habidas en los paisajes de estas parroquias del concejo de Siero, todavía conservan en buena medida el aspecto general que el autor pudo contemplar y disfrutar.

Fueron los propios vecinos de la zona, concretamente los de Santa Marta de Carbayín, los que, tras estudiar diferentes evidencias documentales y arqueológicas de carácter minero, procedieron a identificar y señalar la Ruta como un itinerario cultural e histórico de primer orden y al mismo tiempo como una herramienta con la cual dar a conocer la riqueza histórica de un espacio geográfico con grandes valores de todo tipo, desconocidos e ignorados en su mayor parte, y posibilitar el enriquecimiento de una zona a la que la crisis minera ha castigado duramente desde hace años.

La Ruta tiene, entre otros atractivos, el de poder visitar tres de los núcleos mineros e industriales más importantes de la zona central asturiana: el de Pumarabule-Valle del Cerezales-La Paulina, en Carbayín; el del Toral, en la parroquia de Feleches, y el de Solvay en la de Lieres, otorgando a este itinerario cultural un carácter eminentemente minero e industrial dentro de un marco rural tradicional que todavía conserva buena parte de aquello que lo caracteriza en mayor medida.


jueves, enero 19, 2006

Restauración de edificios Mineros en Alemania

[Habitat] Zeche Zollverein; Restauración de los edificios de una antigua mina de carbón (Alemania)


Continuando con la tradición de la compañía minera del carbón se han restaurado o están siendo renovados aproximadamente veinte edificios históricos del complejo minero. Para incentivar el desarrollo de estos edificios se les ha dotado de nuevas funciones destinadas al uso de organizaciones sociales y culturales así como de empresas privadas. Con este fin se incluye en el conjunto un famoso centro de diseño, un salón de actos, estudios para artistas, salas para exposiciones de arte, un taller de escultura metálica, un centro de danza, salas para realizar actividades comunitarias y un restaurante.

Está en proyecto la idea de construir nuevos espacios residenciales, así como la construcción de pequeñas plantas de producción en el barrio colindante. El objetivo primordial del proyecto es implicar a la comunidad vecina de Katernberg en los futuros planes de desarrollo y en las actividades que
tienen lugar en Zeche Zollverein.

  • 1851: Franz Haniel, el pionero en minería fundó la compañía minera de carbón llamada Zeche Zollverein.
  • 1932: Finaliza la construcción de los edificios diseñados por Fritz Schupp y Martin Kremmer en lo que fue la explotación minera más grande, importante y moderna del mundo,
    "Schacht XII".
  • 1986: Cierre de las últimas minas de carbón en Zeche Zollverein; dos mil mineros perdieron su puesto de trabajo.
  • 1988-89: Zeche Zollverein pasa oficialmente a ser propiedad del estado de Renania del Norte-Westphalia, el conjunto se declara monumento nacional protegido arquitectónicamente. Zeche Zollverein Schacht XII se incluye en la lista de proyectos de desarrollo de la Concurso internacional de arquitectura (Internacional Baustellung de Emscher Park (IBA)).
  • 1992: Se terminan las primeras obras de restauración de edificios de Zeche Zollverein y comienzan a realizarse las nuevas actividades.


D E S C R I P C I Ó N

Del pueblo a la unidad vecinal en la ciudad

"Así, di comienzo por mí mismo a la minería en este área, compré varias tierras adecuadas para mis propósitos, así como los derechos sobre unas minas de carbón y uní ambos bajo el nombre de Zollverein."

Con estas palabras describía Franz Haniel, el pionero de la explotación minera, el nacimiento en 1851 de Zeche Zollverein, situado 500 m al oeste del pueblo de Katernberg y 300 m al sur de la línea de ferrocarril Colonia-Minden. La labor histórica de Zeche Zollverein y la historia social de Katernberg comenzaron así un camino en común.

En los años 1860-1920 se construyeron aproximadamente mil seiscientas viviendas en las proximidades de los lugares destinados a la excavación. Haniel, se vio obligado a financiar todo esto ya que la comunidad agraria rural no podía dar alojamiento a la enorme cantidad de recién llegados, quienes, con motivo de la explotación minera, decidieron trasladarse allí, ni tampoco había residentes locales con suficiente capital como para invertir en la construcción de nuevas viviendas.

La expansión de Zeche Zollverein a lo largo de los años, dotó al pueblo de Katernberg de características únicas y alteró radicalmente su identidad anterior de comunidad agraria escasamente poblada. En 1822, la población de Katernberg no contaba con más de 494 habitantes, los cuales se dedicaban en su totalidad a la agricultura. Pasados diez años de la primera extracción de carbón, la población en las áreas adyacentes a la mina había ascendido a 1.495 habitantes. En los años siguientes la población de Katernberg siguió ascendiendo hasta alcanzar en 1910 la cantidad de 20.024 residentes. Katernberg dejó de ser un pueblo meramente agrícola, para pasar a ser un barrio, con una fuerte identidad propia gracias a la industria minera del carbón, de la ciudad de Essen. Por supuesto el Katerngerg de nuestros días es impensable sin Zeche Zollverein.

Sin embargo, el pueblo de Katernberg tiene más historia que la de la explotación minera. Las granjas de Katernberg pertenecían o eran dirigidas en su mayor parte por el obispado de Essen. Por ejemplo, las comunidades de trabajadores de Hegemannshof y Ottenkampkotten se construyeron en tierras de antiguos estados donde se pagaba el diezmo a la iglesia. La antigua estructura agrícola consistía en grupos de granjas, alrededor de los cuales crecieron pequeños asentamientos humanos. La densa concentración de habitantes tuvo lugar únicamente con la construcción de las áreas residenciales de Zeche Zollverein. En nuestros días, muchos nombres de calles en Katernberg recuerdan los nombres de las antiguas granjas.

Poco a poco, las características rurales de Katernberg, se fueron sustituyendo por la red de infraestructura pública que se creó como respuesta a las necesidades de la población, que se iba asentando en las inmediaciones de la mina. Lo que antes eran campos de cultivo se convirtieron en iglesias y escuelas. Cada comunidad de trabajadores representaba una estructura en sí misma, unida no sólo por realizar un trabajo en común, sino también por vivir en comunidad.

Zeche Zollverein se convirtió en un importante foco tanto económico como social para todo el distrito. Se creó una especie de microcosmos en torno a la mina y las áreas residenciales adyacentes. Es muy revelador el hecho de que la construcción de las viviendas de los trabajadores se realizase con ladrillos fabricados en el propio entorno de la mina. Ya a principios de este siglo, se puso en marcha el proyecto educativo en Zollverein con la apertura de una escuela para niños y un taller de cocina para mujeres jóvenes. Desde 1920 se organizan en los centros sociales de Zollverein todo tipo de programas para el entretenimiento público, como pueden ser bibliotecas o actividades relacionadas con el ocio y el tiempo libre. Así, las ganancias económicas de los mineros se vieron gratamente beneficiadas gracias a las actividades culturales realizadas en Zeche.

Gracias a los resultados obtenidos en los dos primeros trabajos de excavación en la mina de Zollverein, comenzó para el distrito de Katernberg un período de prosperidad económica que duró varias décadas, aunque se vio interrumpido ocasionalmente, bien durante períodos de estancamiento transitorios, bien por crisis periódicas. El complejo minero de Zollverein se convirtió, gracias a los continuos avances técnicos y la modernización, en el más avanzado de toda la cuenca del Ruhr. La expansión que experimentó la compañía minera de Zollverein, afectó en gran medida al pueblo de Katernberg, el cual vio ampliadas sus fronteras gracias a la aparición de nuevas comunidades, que se trasladaron a vivir a las proximidades de los nuevos pozos mineros que se iban construyendo.

La compañía minera influyó en la estructura de la comunidad en todos los sentidos de la palabra. Todo el área quedó comunicada por amplias redes de ferrocarril; todavía hoy se conservan algunos restos de vías de las de entonces. Aunque Zollverein constituía una asociación de varias minas distintas, existía una coordinación interna entre los trabajadores, por lo cual las diferentes minas debían quedar intercomunicadas a través de una red ferroviaria y de estaciones de carga y descarga.

Desde 1974, Zollverein quedó como la única mina activa de Essen. Sin embargo, su producción empezó a disminuir drásticamente en los años siguientes, debido a la racionalización, hasta que en 1986 llegó a su fin. Cesó toda producción en Zeche Zollverein y fue declarado monumento arquitectónico protegido y de interés histórico cultural internacional.
Todavía se puede apreciar en el conjunto el desarrollo histórico de la monoestructura. Como consecuencia del cierre de las últimas minas entre los años 1970-87, más de 5300 trabajadores perdieron su empleo. El 80% de los desempleados de Katernberg provienen de la quiebra de la industria minera del carbón.


"Schacht XII": una mina incomparable
A la Zeche Zollverein Schacht XII (duodécima excavación), nunca le han faltado los superlativos. En 1994, una revista de arquitectura calificó los veinte edificios que componían la Schacht XII como "La construcción industrial más noble de todo Alemania." Desde que finalizó su construcción, dirigida por los arquitectosFritz Schupp y Martin Kremmer , ya se conocía como "el complejo minero más bello del mundo." Su producción diaria ascendía a las 12.000 toneladas de carbón, aproximadamente el doble del nivel más alto de producción que existía en esos momentos en la cuenca del Ruhr y casi superaba en cuatro veces su capacidad de producción. Por lo tanto, se podía afirmar que Zollverein era la explotación minera más grande y moderna del mundo.

En la Schacht XII se produjo carbón durante cincuenta largos años, afectando por lo tanto a la vida de la ciudad, pero cuando la actividad minera cesó, toda la grandiosidad del complejo sirvió de muy poco a los habitantes de Katernberg. En 1986, las ruedas de 55 m de alto de la torre de producción, consideradas hitos en toda la industria del carbón de la cuenca del Ruhr, dejaron de funcionar y, como consecuencia, más de 2000 trabajadores en la ciudad de Essen perdieron su empleo. La última misa oficiada para los trabajadores de la mina tuvo lugar la Nochebuena de 1986 en el Pabellón 5, antiguo taller de metales. El maravilloso conjunto de máquinas, ahora en paro, y los edificios de oficinas vacíos corrían el peligro de ser recordadas únicamente como "monumento industrial histórico de rango europeo" (otra de sus grandezas). Sin embargo, seis años después de la última misa oficiada en la Schacht XII, ésta se presentaba con una nueva luz. Una exposición realizada en el ya restaurado Pabellón 5, de los trabajos del escultorUlrich Rückriem , dio paso a una nueva era en la historia de Zollverein, por la cual han apostado numerosas personas e instituciones en Alemania. El 1 de enero de 1998, Zeche Zollverein pasó oficialmente a ser propiedad del estado de Renania del Norte-Westphalia y el conjunto de edificios se declaró monumento nacional, quedando protegida su arquitectura. Un año después se incluye la Schacht XII de Zeche Zollverein , dentro de los programas de desarrollo de la Exposición internacional de arquitectura (Internacionale Baustellung de Emscher Park (IBA)), lo que supuso una ayuda decisiva para el futuro de Schacht XII como monumento industrial.

En el mismo año, el Landesentwicklungsgesellschaft (LEG) (Consejo para el desarrollo del Estado de Renania del Norte-Wesphalia), junto con la ciudad de Essen, fundaron la Corporación de la cooperativa de edificios de Zeche Zollverein (Bauhütte Zeche Zollverein Schacht XII GmbH). La nueva compañía asumió la responsabilidad de restaurar Zollverein y de reciclarlo otorgándole nuevos usos tales como; salas de ensayo, salones de actos, estudios y oficinas, exposiciones de arte y salas de reuniones, los cuales ya se habían producido en el antiguo edificio de la cooperativa de Katernberg. Casi todos los edificios ya se han restaurado, en parte manteniendo su aspecto antiguo y en parte completamente modernizados, como es el caso del Pabellón 12, que era antiguamente donde se clasificaba el carbón.

Lo que atrajo principalmente la atención, tanto nacional como internacional, fue la restauración llevada a cabo en 1994 por el arquitecto inglésNorman Foster de la antigua sala de calderas. Desde entonces se ha instalado ahí el centro del diseño de la región de Renania del Norte-Westphalia, y tal vez ahora les toque el turno a los estudiantes de diseño, ya que el Departamento de Arte y Diseño de la universidad de Essen está considerando la posibilidad de instalarse en la antigua sala de lavado del carbón. Actualmente, en el primer piso del Pabellón 9 se encuentra un restaurante de calidad, el "Casino", que sirve las especialidades gastronómicas locales a los visitantes. Cerca del restaurante se alza un auditorio para grandes acontecimientos y eventos privados, tales como conciertos y conferencias.

En nuestros días, Katernberg ya no es el pueblo minero de antaño, ahora, el norte de Essen se ha convertido en un foco de atracción para las visitas tanto escolares como turistas, para el arte, la cultura, la arquitectura y los expertos en economía. El complejo monumental de Zeche Zollverein atrae cada año a más de 10000 visitantes de todo el mundo.
A pesar de la popularidad adquirida en los últimos tiempos, los urbanistas de Schacht XII no han olvidado a aquellos que tuvieron que apagar sus cascos-linterna por última vez en 1986. Esto queda patente en los nuevos signos de vida que hay en el Pabellón 10, la antigua planta de soldadura.

En 1989 se fundó la Institución para la administración de los proyectos de Essen (EABG), el mismo año que la Corporación de la cooperativa de edificios de Schacht XII estableció sus oficinas. La organización EABG ofrece cursos de formación de dos años, con la consiguiente obtención de un título, para gente que lleve en paro largos períodos de tiempo, facilitando así su reinserción en el campo laboral. Además, estas titulaciones están directamente relacionadas con los campos de actuación de Zeche Zollverein, prueba de ello es que los antiguos trabajadores de la mina, participaron ayudando en la reconstrucción y restauración de los antiguos edificios industriales.
La última de las acciones que representan la magnitud del proyecto es la gran cantidad de marcos alemanes que se han invertido en la reconstrucción de Zeche por Bruselas (Comunidad Europea), Bonn (Gobierno Nacional), Dusseldorf (Estado de Renania del Norte-Westphalia) y Essen. Detrás de toda esta inversión hay grandes expectativas: Zollverein conservará su aspecto externo como signo de identificación de los habitantes de Katernberg, aunque su vida interna cambiará radicalmente. Esto traerá consigo numerosos cambios para el vecindario de Katernberg ya que atraerá nuevas gentes, bien para una visita corta bien para siempre. Lo que significa que esta gente vivirá en Katernberg y comprará en sus tiendas, llevará a sus hijos a los colegios locales y harán nuevas amistades con la gente del barrio. Después del cierre de la mina, Katernberg dejó de ser un distrito dependiente del carbón. En los campos mineros está emergiendo una nueva vida y, como ocurrió en el pasado, cambiará la vida de Katernberg.

Oportunidades y potenciales
El distrito de Katernberg tiene acceso a numerosas parcelas que podrían ser incorporadas de muchas maneras a la reestructuración de la localidad. Este hecho no es muy frecuente y es lo que diferencia a Katernberg de otros muchos municipios de Alemania.

En su gran mayoría, estas tierras estaban ligadas directa o indirectamente a la explotación minera y, por lo tanto, ahora podrían quedar disponibles para otros usos. Se ha investigado cualquier indicio de su posible contaminación debida a sus anteriores usos así como las formalidades necesarias para la adquisición de las propiedades de la industria minera.

Se ha establecido una comisión especial dentro del Consejo de planeamiento de la ciudad para conseguir este cambio de propiedad en el caso de la gran extensión de terreno que rodea la antigua planta de cocción. En el caso de las pequeñas parcelas de terreno sin planificar, antes utilizadas para la minería, este procedimiento podrá llevarse a cabo con mayor rapidez.

Tanto los terrenos más grandes como los más pequeños suponen una gran oportunidad para las áreas residenciales así como para la ciudad en su conjunto. Estas nuevas oportunidades incluyen la mejora de la infraestructura de la ciudad, la construcción de nuevas áreas residenciales y de parques, y el desarrollo de pequeños espacios para los negocios, el arte y la cultura.

La tarea de reciclaje llevada a cabo en la Schacht XII de Zeche Zollverein es uno de los ejemplos más impresionantes de reutilización de un espacio en desuso, en este caso de una mina antigua. Sin descontar el hecho de que se han conseguido generar nuevos empleos para la gente del distrito, gracias a los nuevos usos que se les ha dado a los edificios de la antigua explotación minera.




domingo, enero 08, 2006

Minas prehistoricas de Rioseco – Riosa

En un extremo de Riosa, limítrofe con los concejos de Quirós y Lena en plena sierra del Aramo, entre 1200 y 1600 metros de altitud, existen unas minas prehistóricas de la edad del cobre, de las cuales, poca gente tiene conocimiento.



Estas minas fueron encontradas casi por casualidad en 1888 por un ingeniero belga llamado Alejandro Van Straalem, que trabajaba en las minas de mercurio de la Soterraña. Dory cuenta la anécdota en la Revista Minera en 1893:

"Van Straalem en compañía de varios amigos vieron como en
un día de calma las hojas de un arbusto no paraban de moverse;
extrañados por el fenómeno se acercan a la zona y descubren un
pozo vertical y una serie de galerías intercomunicadas entre si,
las cuales creaban la corriente de aire que movía los arbustos.
En las galerías descubrieron 16 esqueletos humanos, el esqueleto
de un gran oso del que no se ha podido hallar la cabeza, y el de
un ciervo. Cuatro de los esqueletos humanos estaban completos,
y dos de ellos suponemos que murieron en accidente minero,
pues aun conservaban las herramientas en sus manos.
También se encontraron herramientas mineras como martillos
de piedra, astas de ciervo, cuñas, agujas de piedra, cuchillos
de hueso etc. "

De los estudios de estos esqueletos, el antropólogo D. Federico Oloriz,
deduce que eran jóvenes varones de entre veinte y treinta y cinco años,
su altura media era de 1,65 metros y su complexión delgada,
esto facilitaba su paso por las estrechas galerías.

Los esqueletos encontrados en estas minas tienen la particularidad
de presentar un color verde debido a su contacto con el oxido de cobre.
Se encuentran repartidos por varios museos como el Arqueológico de Madrid, el Arqueológico de Oviedo, en el de la Escuela de Minas de Madrid….y otros muchos restos, en colecciones privadas, sin contar los que se tiraban a las escombreras,
como comentaba una trabajadora:



“Encontrábamos muchos huesos en el escogido. Cogí una vez una
mandíbula con el color verde y los dientes muy blancos.
Otras veces salían partes de arriba de les calaberes, los fémures
yeren muy largos, debíen ser unos mozos tremendos. Fáiseme imposible
la de huesos que encontrábamos en les cintes del escogido. Podíen llenase cestos.”

Según el profesor Blas Cortina (arqueólogo de la Universidad de Oviedo), se utilizaron diversos métodos de laboreo, la parte arcillosa se arrancaba con herramientas e incluso con los dedos, mientras que en la parte rocosa se usaba el fuego para agrietar las rocas.
Este método de laboreo conocido como “torrefacción” consistía en calentar fuertemente la roca con madera e incluso carbón vegetal y cuando llegaba a una temperatura determinada se mojaba la roca con agua para fragmentarla y luego atacarla con cuñas y otras herramientas.

La entrada a las galerías era sumamente dificultosa, puesto que se hacia
a través de pozos verticales por medio de primitivas escalas hechas con
tiras de cuero, que se ataban en el exterior a un saliente de la roca.
Esto parece ser por que en caso de uso de esclavos, pocos vigilantes
bastarían para controlarlos.

La alta calidad del mineral y su gran concentración hizo que estas minas también fueran explotadas por los Romanos.

En 1897 se constituyó la compañía "The Aramo Cooper Minas Ltd",
de capital inglés aunque también participada por Van Straalem.

En 1983 se había empezado a construir el poblado minero de Rioseco,
en la falda del Aramo, donde posiblemente antes se habían asentado los
mineros prehistóricos, ya que no era difícil encontrar escorias
resultantes de la fusión de metales, instrumentos de trabajo, utensilios
caseros como crisoles de arcilla, fragmentos de ollas, espátulas, piedras
perforadoras, piedras de afilar etc

Con la llegada de los ingleses éstos edificios fueron remodelados
a su estilo;. montan el cable aéreo por donde se bajaba el mineral,
comenzando así la explotación industrial del yacimiento. Gracias a
estas minas llegó el tendido telefónico a Riosa y se construyó la
carretera hacia Lena , hacia donde se transportaba el mineral.

En 1930 se hizo cargo de la explotación, tras un periodo de ruina,
la "Empresa del Sur" dedicada a la extracción del Cobalto.
En 1940 se instala la "Sociedad Minero-Metalúrgica Asturiana"
(METALSA) hasta el cierre definitivo en 1960 que llevo al
cierre de las minas y al abandono del poblado.

La riqueza media del mineral del yacimiento en este último
periodo era del 12% de cobre, 3% de cobalto y 3% de níquel.
El abandono de este yacimiento coincide con el descubrimiento
de otras zonas mineras en Perú, Chile EE:UU… con una riqueza
del mineral mas baja, pero que permitían su explotación a cielo abierto.





El poblado que ocupa unos 1000 m2 esta formado por 5 edificios:
oficinas, cantina, economato, viviendas, cuadras que forman un
conjunto arquitectónico de estilo ingles con su típico ladrillo rojo,
decorando puertas, ventanas , esquinas y muy integrado en el
verde entorno que lo rodea. En la parte posterior del poblado
encontramos la zona donde se recepcionaba el mineral en bruto,
que llegaba por el cable volante; aquí era lavado, seleccionado y
cargado en camiones. Todavía se conservan los lavaderos, la zona
de embarque y una preciosa y esbelta chimenea de ladrillos rojos
y planta cuadrada .

El estado actual del poblado es de ruina casi total, los edificios sin
tejados, todo rodeado de maleza, los únicos habitantes que
encontramos serian un grupo de cabras que viven en su entorno.

El acceso a la zona es difícil; iríamos por el vecino pueblo de Llamo ,
al que se llega desde Riosa por una estrecha y peligrosa carretera
de unos 6Km o bien por la carretera de Lena que en su ultima parte
tiene unos 3 Km. de pista ( la antigua carretera por donde
se sacaba el mineral).

Es una oportunidad única la que se brinda a un pequeño concejo
como Riosa , sin posibilidades industriales de ningún tipo
(no tiene suelo industrial) pero con una gran belleza paisajística
y una situación geográfica envidiable, ubicado en pleno centro
del Principado y bien comunicado. El explotar esta reliquia
arqueológica, arquitectónica y minera seria una gran fuente
de riqueza para el Concejo; mejoraría nuestra calidad de vida
y recuperaríamos parte de nuestra historia a la vez que
construimos nuestro futuro.

Seria el lugar idóneo para un enclave turístico de calidad,
con una zona de interpretación minero-arqueológica, un museo,
una zona hostelera... Se recuperarían los edificios, se crearían
puestos de trabajo y todo ello respetando la arquitectura y el
entorno del lugar. De allí podríamos hacer rutas turísticas,
bien hacia las minas en lo alto del Aramo, o bien recorrer la
ruta del agua, que allí mana de un túnel y va hacia Oviedo.

Riosa necesita decidir ya su futuro, no podemos esperar más;
nos hemos quedado estancados, no nos hemos sabido sobreponer
a la caída de la minería.

El Angliru fue como un vendaval que nos dio a conocer al mundo,
pero no estábamos preparados para ello, no tenemos carreteras
adecuadas ni infraestructura hostelera para recibir a los visitantes;
no les supimos ofrecer nada más que nuestro paisaje : No les dimos
unas rutas para conocer algo mas que lo que se ve desde la carretera ,
no les dimos motivos para quedarse, no les dimos incentivos
para volver, no se hizo nada, y al final ,como llego, se fue.
Es un aliciente más para visitar Riosa pero por si solo no basta.

Con Rioseco deberíamos tener aprendida la lección, no podemos
volver a fallar, el Concejo no puede permitírselo, la juventud esta
marchando, estamos como dormidos, no hay ningún debate en la
sociedad, no se hace nada, estamos muertos. Rioseco es distinto,
no es efímero, nació hace 4000 años y ahí sigue, esperando gente
con ilusiones que tengan ganas de trabajar por el Concejo.

La oportunidad que tenemos es única, ¿Qué cuesta dinero?,
la respuesta es ¿Cuánto vale Riosa?; Que no va a ser fácil ya lo
sabemos, pero nadie va a traérnoslo hasta aquí; habrá que ir a
buscarlo, habrá que moverse, habrá que luchar.

La pregunta es ¿Queremos hacerlo?


Firmado: Honorino Ruiz González



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domingo, enero 01, 2006

Otras Minerias

Traemos aqui referencias a otras minas históricas, no solo de cobre, sino de otros minerales, así como información divulgativa que permita facilitar la comprensión de cada industría en particular.

Cabe destacar la minería del carbón, por su gran importancia en el concejo de Riosa a través del pozo Monsacro, asi como en toda la cuenca minera Asturiana.



Carbón


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ALLER
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ALLER
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CANDIN
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CARRIO
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HierroOro
Cobre
Minerales Varios

El artículo de Dory - Revista Mineral Metalurgica y de Ingenieria 1.1.1893






Reproducimos el árticulo publicado por el ingeniero Sr. Dory en 1893, primer documento relevante sobre la historia y origenes de las minas del Aramo.

MADRID 1º DE NOVIEMBRE DE 1893
REVISTA MINERAL METALURGICA Y DE INGENIERIA
LAS ANTIGUAS MINAS DE COBRE Y COBALTO DEL ARAMO
DESCUBIERTAS POR EL INGENIERO SR. VAN STRAALEM

La extraordinaria curiosidad que ofrece la mina descubierta por el Sr. Van Straalem,
y de la cual bien puede decirse que será acaso el único ejemplo de una explotación de la edad de la piedra, tan perfectamente bien conservada, nos mueve a publicar integra la siguiente
Memoria del ingeniero Sr. Dory, aunque para ello tengamos que aumentar el numero de paginas en obsequio a nuestros suscriptores.

EL ARAMO Y LA CALIZA CARBONIFERA.- En el terreno hullero muy trastornado de Asturias afloran en diferentes sitios las calizas compactas que han servido de base a la formación. La Sierra del Aramo, en cuya vertiente oriental se encuentran las bocaminas de las
explotaciones de que vamos a hablar, es una inmensa silla de caliza carbonífera que separa la cuenca de Mieres y Riosa, a Levante, de la de Quirós, a Poniente.
La cumbre de esta montaña se eleva a 1680 metros sobre el nivel del mar, y se extiende de Norte a Sur, en una longitud de 10 kilómetros. El Aramo, que es solo una estribación de la cordillera cantábrica, sobre la cual vienen a apoyarse la mayoría de las capas de hulla que constituyen la cuenca de Mieres, las dobla por una sucesión de pliegues y repliegues en una dirección casi de E. a O., cuando su marcha general era primitivamente de Norte a Sur

El eminente geologo D. Guillermo Schulz, en su “Descripción geologica de Asturias”,
cita los siguientes minerales,que con con mas o menos abundancia se encuentran en la caliza carbonifera:

Los mamones: jaspeados de Llanes; rojos y de color de rosa de Sobrescobio; negros, ceca de Infiesto y de Nava. El hierro: en estado de oxido rojo arcilloso, en Aller, la Amagrena de Lena,
al SO. De Telledo, en el Aramo; en estado de carbonato, en Amiela, Hevia y Mieres. El cobre:
en estado de cobre gris argentífero, acompañado de carbonatos azules y verdes, en el Aramo, en Ortiguero, Carreña de Cabrales y Onis; de oxido cuproso con oxido de hierro , cinabrio y azogue nativo, en Porcillegas, al N. de Poo, en Cabrales. El manganeso: en Covadonga, Pellamellera y Colunga. La calamina: en la Peña de Peruyera, Posada, Sebreño, Lonin, Bores , Panes y Merodio, siempre en la caliza, acompañada a veces de dolomía y frecuentemente de barita sulfatada. La galena argentífera: en Leces y Labra. El cinabrio: en Caravia, Moro, Mieres , Brañalamosa y Muñón

ASPECTO GENERAL.-Las nuevas instalaciones se encuentran casi a la mitad de la altura del Aramo, y no lejos de ellas se distinguen las bocaminas de las galerías inclinadas, abiertas según
la pendiente de los filones

Cuando se descubrieron las minas, en septiembre de 1888, estas galerías comunicaban con el flanco de la montaña por medio de pozos verticales de algunos metros de altura y sección reducida, perforados indudablemente para alejar toda idea de evasión en los obreros esclavos, puesto que bastaba un centinela en su boca para impedir la salida por tales chimeneas.


A una de estas chimeneas se debe el descubrimiento de la mina.” Andaba el Sr. Van Staalem buscando con varios amigos una oquedad de la caliza que había sospechado fuese producida por la mano del hombre, y desesperaba ya de encontrarla, cuando se fijo de pronto en que las hojas de un árbol corpulento se agitaban extraordinariamente a pesar de la calma absoluta que reinaba en la atmósfera. Acercase para descubrir la causa de tal rareza, y vio que al pie del árbol existía una chimenea por donde salía violentamente una columna de aire fresco. Reconocida la chimenea se encontraron las primeras labores antiguas.” – Nota de la Redacción



Esta disposición se ha modificado ya, y actualmente las entadas de las explotaciones consisten
en una serie de bocaminas abiertas a media ladera en comunicación con las galerías antiguas, inclinadas según la línea de máxima pendiente de los filones encajados en bancos de dolomía rosácea, sembrada de cristales de espato calizo.

Asombra el considerar los prodigios de paciencia que han debido desplegar esos mineros primitivos para labrar en el mineral los pilares que sostienen los hastíales en los sitios peligrosos; algunos de estos pilares y los arcos que en ellos se apoyan se ven hoy desde la superficie del terreno, y están admirablemente trazados. Nuestros mineros no atacarían con mayor energía este mineral, tan duro en ocasiones que mella al acero mejor templado, y, en cambio, los rudos trabajadores de la edad de piedra no disponían para el ataque de la roca mas que del cuerno y los huesos, la cuarcita y la caliza, que era preciso arrancar, redondear, desgastar y pulimenta hasta adaptarlas a la medida de las manos de quien iba a emplearlas.

En los trabajos de explanación necesarios para la construcción de los edificios actuales, se ha puesto al descubierto la roca, y bajo la capa de tierra vegetal, bajo un banco de arenilla de espesor variable, la caliza es angulosa y desprovista de las formas redondeadas que dan a la larga el rozamiento de los hielos y avalanchas o el azote de las aguas; en dicho sitio basta inclinarse para recoger, bien una herramienta, bien un utensilio casero, o bien los restos de un crisol. Ahí es, indudablemente, entre las escabrosidades de la sierra, donde ha debido acampar la tribu de los trabajadores primitivos.

Actualmente la arcilla, formada por el légamo acarrean las aguas, se ha depositado en las anfractuosidades; la tierra vegetal, de excelentes pastos, cubre la caliza desde su base a la cúspide, los habitantes de los valles abandonan desde el principio de la primavera al fin del verano los ganados en estas praderas, donde crece en abundancia la hierba larga, fina y olorosa de las grandes altitudes. Al llegar los primeros fríos, los ganaderos bajan de nuevo a los valles, la montaña se cubre con un espeso manto de nieve, que conserva a veces hasta la primavera. Al retintín de los cencerros sucede, en el Aramo abandonado, el fragor de la tormenta; el viento del norte barre del el océano hacia las cumbres de la montaña los negros nubarrones que en ella se condensan, y los fulgores del rayo que raja un árbol o hiende la roca iluminando a menudo la cresta de la sierra.

Desde lo alto del Aramo se disfruta de una vista magnifica, descubriendo sucesivamente:




-->El valle de Riosa, donde esta las minas de hulla del Estado, que alimentaron la celebre fundición nacional de cañones de Trubia, cuyo fundador, el general Elorza, reclamo al principio el concurso de obreros belgas, formándose pronto un plantel de excelentes fundidores españoles.

-->El valle de Turón, con las instalaciones de D. Inocencio Fernández, cuyo padre fue uno de los primeros explotadores de carbón de en esta parte de Asturias, y las mucho mas importantes de la Sociedad Hulleras del Turón, montadas con los últimos adelantos, y debidas D. Eugenio Bertrand, ingeniero de la escuela de Lieja.

-->El valle de Aller, donde D. Felix Parent, ingeniero de la Escuela Central de Paris, ha establecido para la Sociedad Hullera Española, al lado de las fabricas de aglomerados, hornos de cok, lavaderos de hulla, casas para obreros, economatos, iglesias, hospitales y escuelas cuyo conjunto y detalles forman un modelo de instalaciones mineras.

-->El valle de Naredo, donde se encuentran las minas de hulla de D.Luis Ocharan, de Bilbao.

-->El valle de Mieres, donde al lado de las minas de D. julio Bertrand y Compañía, de las de azogue de El Porvenir de Asturias y de la Unión Asturiana y otras menos importantes, se perciben las antiguas y grandiosas fabricas de hierro de la Sociedad Fabrica de Mieres , perteneciente casi exclusivamente a la familia francesa Guilhou, y que bajo el impulso de su director D. Jeronimo Ibran, ingeniero de la escuela de Madrid, conserva uno de los primeros lugares entre los establecimientos análogos de la Península.

-->El valle de Muñon,,con su mina y fabrica de arsénico y azogue, dependiente de la sociedad Fabrica de Mieres, y que dirige el ingeniero D. Alejandro Van Straalem.

-->La ciudad de Oviedo, cuya notable catedral gótica se destaca en una gran masa oscura.

-->Las instalaciones de Arnao, pertenecientes a la Real Compañía Asturiana para la fabricación en gran escala del zinc, y ceca de la cual se encuentra la mina submarina, donde se explota una capa de hulla de 8 metros de espesor.

-->Por fin la línea azulada del Océano, con los puertos de Aviles y Gijón, y mas al Este los Picos de Europa, que se elevan a 3000 metros de altitud y son muy ricos en minerales.


Al pie del Aramo, cerca de la aldea de Llamo, a una distancia de las bocaminas que no llega a 1 kilómetro, se ha encontrado una gran cantidad de escorias que denuncian el empleo de hornos
de fusión continua; residuos de fabricación, indudablemente de los romanos o de los moros, que tantos vestigios de su paso han dejado en España.

Del flanco de la montaña, y a través de un amontonamiento considerable de rocas hundidas, mana una cantidad de agua evaluada en un metro cúbico por segundo, que tiene un salto de 60 metros. Es una fuerza disponible que seria fácil adquirir, y considerando que a corta distancia de este torrente se pueden explotar capas de hulla a poco coste, se comprenderá cuantos elementos útiles se han reunido en un mismo sitio para emprender la extracción y el beneficio de las menas de cobre y de cobalto.

A juzgar por las numerosas entradas que se han descubierto en el flanco de la montaña, y que todavía no han sido reconocidas; por el afloramiento de filones y también por los riñones de oxido negro de cobre casi puro (72% de cobre) que se recogen después de las lluvias torrenciales, y que provienen indudablemente de afloramientos de filones desconocidos hasta la fecha, el Aramo contiene una riqueza considerable.

Mencionemos también el descubrimiento en la meseta de esta sierra de yacimientos de hematites roja y pardas con ganga caliza, que acaso no son más que lo que los mineros denominan la montera de hierro, puesto que en profundidad los óxidos contienen nódulos de piritas.

Los nombres con los que se designan diferentes puntos del Aramo denuncian la existencia de las industrias que en ellos han debido desarrollarse. Así, al pie de la montaña, donde circula el arroyo denominado Rio Seco, existe una aldea con el nombre de “Llamo”, derivada de llama, cerca del cual hubo fundiciones romanas o árabes; al sitio en que están las bocaminas, le llaman “Campa de las Minas”; a una aldea cerca del lugar en que se encuentran las escorias, “La Mezquita”; a una gruta natural “Cueva del Moro”, etc.

DESCUBRIMIENTOS ARQUEOLOGICOS Y PALEONTOLOGICOS.-Época.- Seria difícil precisar la época a que es preciso remontar la antigüedad de estas explotaciones.

“No vemos, aun en nuestros días, escribe Simonin, divisiones bien marcadas entre las diferentes naciones; existen todavía inmensos continentes poblados por las razas de la edad de piedra, como en el interior de Brasil, al mismo tiempo que reina ya la edad del hierro en Polinesia”.

Examinad las construcciones de tabla donde encierran sus provisiones los aldeanos de Asturias, y reconoceréis en el hórreo montado sobre cuatro pilastras y elevado algunos metros sobre el suelo, los antiguos graneros romanos. La reja del arado es de madera dura, como el resto del aparato, que es la copia de uno de los primeros que el hombre ha inventado para labrar la tierra. La carreta de bueyes lleva todavía sus ruedas llenas caladas en un eje cuadrado de madera; los costados de la caja son de mimbre, bajos por detrás, y van elevándose por delante, esta caja, colocada directamente sobre el eje, produce a lo lejos el ruido ensordecedor y estridente de dos piezas en contacto que jamás se engrasan; esta carreta es el carro de las carreras romanas.

La escabrosidad del suelo ha ofrecido en Asturias serias dificultades para el establecimiento de vías de comunicación y ha debido retardar la marcha de esta región hacia el progreso. Digamos, sin embargo, que los romanos y los arabes llegaron a establecer en dicha comarca algunas vías de comunicación, explotaron en ella diferentes minerales y exportaron el oro de sus montañas.

De todos modos, el descubrimiento de herramientas entre las rocas angulosas y bajo esa capa arcillosa que se opone a las filtraciones superiores, para establecer una época anterior al diluvium; los numerosos instrumentos de caliza y arenisca indican la edad de la piedra pulimentada, y casi puede asegurarse, ya que no se ha encontrado herramienta alguna de bronce o de cobre, que esta comarca en una época intermedia entre la edad de piedra y la del bronce, que seria la edad del cobre.

La Historia enseña que los pueblos antiguos han debido conocer y usar el cobre antes que los demás metales. La existencia del cobre nativo ha debido de ser una guía para obtenerlo de sus minas.

DESCUBRIMIENTOS EN EL ITERIOR DE LA MINA.- Dieciséis esqueletos humanos, dos de ellos completos; martillos de piedra de variadas magnitudes, picos de cuerno, agujas de piedra para el arranque, cuñas teas de madera resinosa para el alumbrado, ramas cubiertas de piel engrasada o con resina sirviendo para el mismo uso, dos bateas de madera, fragmentos de cuero, una avellana labrada, un cuchillo de hueso etc.




LOS ESQUELETOS.- Por las dimensiones de un fémur que tiene 0,52 metros de longitud y de la tibia correspondiente que tiene 0,39 metros, por el desmedido desarrollo de una falange mediana de una mano descubierta en otro sitio, y por el peso grande de ciertos martillos (9,50 kilogramos), puede admitirse que la talla y la fuerza muscular de algunos de esos individuos eran considerables.

Cuando describamos el sistema de arranque empleado en la mina y el beneficio de los minerales, veremos que todo induce a creer que en los trabajos se han sucedido dos razas muy diferentes. El estudio de los cráneos hallados parece confirmar esta opinión: si unos tienen la frente muy deprimida, los arcos superciliares abultados y salientes, el maxilar superior proyectado hacia delante y los huesos occipitales muy deprimidos, los otros, por el contrario, por la elevación de los huesos frontales parecen haber pertenecido a una raza completamente diferente.

Los cuatro primeros esqueletos fueron hallados en una galería que por ese motivo, la denominan “de los esqueletos”; dos de ellos estaban cogidos por un hundimiento en el que encontraron la muerte, pues uno conservaba el martillo junto a su mano, los otros dos estaban sentados con las piernas juntas y la rodilla a la altura de la barba, teniendo también uno de ellos el martillo cerca de su mano. En esta postura enterraban a sus muertos los hombres primitivos.

Los demás esqueletos, más o menos completos, se han descubierto abandonados en las diferentes galerías de la mina.

Consignemos también que estos mineros debían ser excesivamente delgados respecto a su estatura, porque ciertas galerías están materialmente pulimentadas por el rozamiento de los cuerpos, y en estas galerías, abiertas en la caliza compacta, un hombre de mediana talla difícilmente podría hoy arrastrarse.

Estos cráneos pertenecían a individuos jóvenes todavía, pues conservan todos los dientes incrustados en sus mandíbulas, y en algunos se observa que los molares extremos, llamados muelas del juicio, no habían alcanzado todo su desarrollo.

Los huesos, los cuernos y la mayoría de los objetos que se descubren en la mina están impregnados de sales de cobre que les dan un color verdoso.


MARTILLOS, MAZAS.- El martillo de los mineros primitivos era una piedra mas o menos voluminosa, mas o menos pulimentada, que se adaptaba directamente al hueco de la mano; los bordes de esta maza elíptica o redonda están gastados por el continuo rozamiento del dedo, y una de las caras resulta aplastada y mellada por los choques repetidos contra la roca o las herramientas. Se han encontrado también martillos mas perfeccionados: la piedra presenta un rebaje circular poco profundo en el cual se encajaba indudablemente una correhuela de cuero destinada a conservar el martillo adherente a la mano, o acaso para fijar en el un mango. A este fin, debían hendir un trozo de madera en el sentido de sus fibras, fijar una correhuela en el punto donde querían parar la hendidura, introducir el martillo entre los dos brazos de modo que estos coincidieran con el rebaje y unirlos de nuevo por medio de otra correhuela. Se han encontrado igualmente martillos mayores, que sirvieron para romper los trozos muy voluminosos y que corresponden a las mazas actualmente en uso.

PICOS DE ASTA.- No se necesita coger con la mano estos pedazos de asta para comprender el uso que de ellos se hacia para picar en las rocas blandas. Los antiguos sabían dar indudablemente a las partes leñosas de los animales un temple especial para apropiarlas a los usos a que las destinaban. Al lado del asta que debió pertenecer a animales de poca alzada se encuentran otras de rumiantes de estatura elevada, cuya especie ha desaparecido o se ha retirado a otras regiones del Globo. También se han encontrado cinceles de asta.

AGUJAS PARA EL ARRANQUE.- Son piedras de 10 o 15 centímetros de longitud, con una sección más o menos regular, cuyas marcas se distinguen claramente en todas las paredes de las excavaciones subterráneas. También se ha descubierto un hueso humano que ha debido servir para igual objeto.

Los moldes que han quedado en sitios donde la arcilla plástica permitía que en ella se clavaran estas agujas, demuestran que sus formas eran muy variadas: rectangular, cuadrada, triangular, redonda, oval y en media caña.

CUÑAS.- Son también de piedra y para ellas se empleaban fragmentos de arenisca o de caliza mas o menos cortante en una de sus extremidades y de sección creciente hasta su cabeza que recibía el golpe reiterado del martillo.

TEAS PARA EL ALUMBRADO.- Para alumbrarse en el interior de las labores usaban los mineros unos palitos de 10 o 12 centímetros de largo y con una sección cuadrada de 5 o 6 milímetros. Se han descubierto gran número de estos palitos quemados en uno de sus extremos y fijados en pelotas de arcilla adheridas todavía a las paredes de las galerías.

En varios sitios de la mina se han hallado ramas resinosas rodeadas de piel untada de grasa o de resina, que al inflamarse debían producir una luz algo mas viva.

BATEAS.- Las hay de dos clases: unas están simplemente vaciadas en un tronco de madera, mientras que otras estaban formadas de dos piezas; el fondo formado de una tabla cortada circularmente, sobre la cual se ajustaba, por medio de clavijas de madera, una banda estrecha, que constituía los bordes del recipiente. Las bateas debían tener un valor grande para sus propietarios, pues se ha encontrado una que se había roto y la habían compuesto con una pieza cosida por medio de cuerdas de tripa.

OBJETOS DIVERSOS.- Se han encontrado también en el interior de las labores los objetos siguientes:

Una avellana que ha debido servir como adorno y esta tallada con mucho esmero; un cuchillo de hueso de 16 centímetros de longitud y 3 de anchura que parece ser de hueso humano y tiene un lado muy cortante, terminado en punta por ambas extremidades; en San Vicente se ha hallado una fuente cuyo pilón estaba formada por un cráneo humano, donde caía el agua del caño; en la galería hoy llamada del oso se ha encontrado el esqueleto bastante completo de un oso grande, pues una costilla mide 585 milímetros, pero desgraciadamente no se ha hallado la cabeza. Es probable que sea posterior a las explotaciones y haya muerto en el sitio donde se ha encontrado, porque no se han descubierto otros restos de animales.

Un mango de madera hallado debió de servir para una herramienta cualquiera, acaso una aguja. En la arcilla que llena un hueco de la pared cerca de Santa Engracia y en un cruzamiento de varias galerías, se ha encontrado trazada una cruz romana acompañada de dos rayas paralelas horizontales; débese seguramente a los segundos explotadores cuando reconocieron las labores ejecutadas por sus antecesores, y debieron trazarla para que les sirviera de punto de referencia; en San Vicente, en otro cruzamiento de diferentes filones, se ha encontrado igualmente tres piedras superpuestas colocadas sobre una roca que estaba en el centro de una excavación grande, y la de encima era de aspecto calizo muy blanco, que se veía desde lejos y debió servirles para guiarse.

En muchos sitios se ven señales que han dejado las herramientas del minero. Si cerca de las entradas estas señales se deben a herramientas que solo han podido rozar el mineral, en otros puntos, como en San Alejandro, demuestran el empleo de herramientas mas potentes, pues consisten en entalladuras mas anchas y largas.

DESCUBRIMIENTOS EN EL EXTERIOR.- Afiladores, espátulas, pilones, barrenas, crisoles, etc. Una de las piedras que denominamos afiladores es bastante grande; estando el hombre sentado, debía descansar sobre las rodillas y apoyarse también contra el pecho, sosteniéndose por la mitad con la mano izquierda, según lo indica el desgaste producido por este contacto repetido, y con la mano derecha se frotaba el cuerpo que se quería afilar sobre una de las caras labradas de la piedra.

No ha podido definirse todavía el empleo de muchas de estas herramientas; estudiándolas con detenimiento se ha podido comprender que algunas servían para triturar el mineral, con otras para aplastarlo, existiendo piedras para perforar la madera y también para hacer muescas en ella.

Los crisoles son de arcilla refractaria con granos de cuarzo blanco; los bordes superiores estaban redondeados, su espesor era de unos 4 centímetros, tenían poca altura, y su diámetro no pasaba de 20 centímetros. En las paredes interiores de los fragmentos hallados vense todavía adheridas menas incompletamente reducidas.

Se han encontrado dos puños: uno de talco que ha debido servir como objeto de adorno, acaso para un bastón, es amarillento con vetillas negras y esta agujereado en su centro, teniendo 28 milímetros de altura por 30 de diámetro; el otro es de arenisca, esta incompletamente perforado y tiene 12 y 30 milímetros respectivamente de altura y diámetro.

ARRANQUE.- Las numerosas entalladuras que se encuentran a cada paso en las paredes de las excavaciones demuestran cuan laboriosa era la extracción del mineral. Estas entalladuras servían para desagregar la roca cuando se trataba de arrancar pequeñas cantidades de mineral. En otros casos, se practicaban dos agujeros bastante próximos entre si en la masa de mineral y se arrancaba a golpes el pedazo o nódulo situado entre los dos agujeros.

En otros casos, se atacaba en grande al mineral, se trataba de una muesca circular socavando hasta que caía la masa, con ayuda probablemente de palancas de madera, y luego se accionaba por medio de grandes martillos o mazas para facilitar el transporte y la extracción.

La perforación se hacia por medio de astas o de piedras mas o menos cilíndricas y cortantes en su extremidad. Las muescas que se ven y se encuentran en el fondo y en las paredes de excavaciones estrechas y bastante largas, donde apenas podría penetrar un muchacho, permiten suponer que en las labores trabajaban obreros de todas las edades.

También empleaban el fuego para hacer saltar la roca y convertirla en quebradiza. Trozos de madera incompletamente carbonizados, grandes cantidades de carbón vegetal que se encuentran con frecuencia, las paredes cubiertas de hollín, y por ultimo, el aspecto de la roca y del mineral indican claramente que empleaban la torrefacción en gran escala.

La arcilla que rellenaba todos los huecos de la roca, bastante frecuentes y alguno de grandes dimensiones, no se quitaba con los instrumentos de asta o de piedra que reemplazaban a neutros picos y picachones, sino que se arrancaba a mano, como lo evidencian en la misma arcilla las impresiones de millares de dedos de todas dimensiones, desde los mas pequeños hasta el pulgar de magnitud doble que la que tiene el de un obrero de nuestro tiempo.


FORTIFICACION.- En ningún sitio de la mina se han descubierto apeas que hayan podido servir para la estibación de las labores.

En las entradas y al principio de las explotaciones, se encuentran llaves, cuya importancia disminuye a medida que se avanza hacia el interior, y cuya forma es la de pilares de pequeña base que se ensanchan por arriba hasta, constituir arcos rebajados que los enlazan entre si, presentando un aspecto muy agradable, principalmente en las labores punto de partida. Luego, con el fin indudable de aprovechar todo el mineral contenido, amontonaban series de bloques de roca estéril entre los hastíales del criadero.

Más abajo, cuando la inclinación se separaba mas de la vertical, los trabajadores eran mas atrevidos y dejaban subsistir los huecos, a veces muy considerables, que existen entre las excavaciones incompletamente rellenadas, sin emplear medio alguno de fortificación.

Hay en las antiguas explotaciones romanas, bastante frecuentes en España, una verdadera profusión de entibaciones y pedrizas, por lo cual puede suponerse que los huecos practicados en el filón son anteriores a los romanos, y que la segunda explotación fue hecha por ellos, dejando subsistir esos huecos porque ofrecían una garantía suficiente contra los hundimientos por la consistencia misma de las rocas.


CIRCULACION DE LOS OBREROS, TRANSPORTE DEL MINERAL.-Si por un lado puede admirarse la paciencia que tenían aquellos trabajadores para arrancar en ciertos puntos las ultimas partículas de mineral, se ve por otra parte que procuraban disminuir sus fatigas dando a ciertas galerías dimensiones que las hiciesen accesibles.

Las paredes, entre otras, de la galería que comunica las labores de Santa Engracia con las de San Vicente, en la cual solo se penetra arrastrándose con mucha dificultad, están literalmente pulimentadas por el paso de los trabajadores. Los conductos inclinados, de longitudes bastante grandes (encima de San Vicente, por ejemplo), no poseían vestigio alguno de medios de comunicación entre sus extremos; el hastial inferior se ve libre, húmedo, resbaladizo y con las partes pulimentadas por el rozamiento de los cuerpos, sin encontrar mas que raramente el saliente de una roca que haya servido como punto de apoyo. Acaso existieron ahí tiras de cuero o cuerdas de tripa, pues se observa con frecuencia en las cabezas de estas chimeneas, intransitables sin escaleras de mano, un saliente de la roca del pendiente o del yacente perforado en forma de anilla que ha debido servir para sujetar una de esas escaleras primitivas. E n alguna de esas anillas se ve la huella en forma de media caña que ha dejado la soga.

Las bateas halladas debían servir para el transporte del mineral; una de ellas conservaba un trozo de cuero fijado a un extremo y formando asa, sin duda para poderla arrastrar en los coladeros exageradamente estrechos para permitir llevarla a hombros.

BENEFICIO DE LAS MENAS.- Los primeros explotadores usaron crisoles que, por los fragmentos hallados, debieron tener un diámetro de unos 20 centímetros aproximadamente y pequeña profundidad; son de arcilla refractaria mezclada con cuarzo blanco pulverizado, y en su borde se encuentran aun partículas de mena incompletamente fundida. También se han encontrado fragmentos de ollas o coberteras fabricadas con una arcilla generalmente mal cocida, y algunas de las cuales tienen vestigios de un trabajo rudimentario de torno. Mas tarde debió emplearse un sistema mas perfeccionado, como lo demuestran las escorias perfectamente homogéneas que se han descubierto y denuncian el uso de aparatos de fusión continua.

NOCIONES GEOLOGICAS Y MINERALOGICAS.- La dificultad que hemos experimentado para trasladar al papel la dirección de los múltiples filones que se encuentran en el interior de las minas, al procurar obtener la reproducción exacta de las labores antiguas evitando toda confusión, nos ha impulsado a representar solo dos de dichos filones. Estos dibujos bastaran para demostrar que la regularidad de la marcha según la dirección es igual a la uniformidad de la pendiente de los criaderos. La potencia de los filones varia entre 30 centímetros y 2 metros, y los hastiales eran formados por dolomía rosada; si en general es dura, se convierte en deleznable junto a los soplados. La poca extensión descubierta aun de las labores no permite juzgar si esta dolomía, encajada en la caliza, forma uno o varios bancos y cual es su espesor. Sigue una dirección aproximada de E. a O., y su buzamiento parece ser de 45º al O.

Dos elementos preciosos, dos minerales metaliferos constituyen la masa de los filones: uno es el cobre, el otro el cobalto.

El cobre esta formando el oxido negro, que, según las muestras recogidas en diferentes sitios de la mina, tiene una ley que varia entre el 15 y el 25 por 100 de cobre. Esta mena esta cubierta por una capa azul o verde que procede de la transformación del oxido en carbonato (azurita en malaquita).

El cobalto esta igualmente en estado de oxido, que se presenta por todas partes; es negro, duro y compacto, pudiendo confundirse a primera vista con la mena del cobre; esta diseminado en la masa dolomítica que constituye los hastiales, tan pronto en el pendiente como en el yacente de los filones y, sobretodo, en la proximidad de los soplados o geodas.

Si el entrelazamiento de los diferentes filones cruceros y cruzados recuerda los stockwerks de los alemanes, la gran regularidad de los criaderos en dirección y en inclinación induce, por otro lado, a creer que el origen de las masas dolomíticas y minerales ha sido , como para la caliza, debido a un deposito sedimentario. En este caso, la transformación de la caliza carbonífera en dolomía por medio de las aguas magnesianas, habría sido seguida de líquidos, que contenían los metales cobre y cobalto en suspensión, y estos se habrían precipitado sobre un fondo desigual y en las grietas, dando lugar a esta serie de filones actuales.

COBALTO.- SU HISTORIA.- En la historia de la Química de Hoefer se cita que algunas de las piedras azules artificiales producidas por los egipcios y designadas con el nombre de Chesbet o Chesteb, tienen cobalto, como lo demuestran los análisis que de ellas hizo Clemmer. Davy ha encontrado también cobalto en los vasos griegos y romanos, y Teofrasto habla explícitamente del azul del cobalto, bajo el nombre de azul macho.

Encontramos ya la palabra cobalto en los escritos de Basilio Valentín y en los de Paracelso; se empleaba en aquella época para designar, bien un genio malo que frecuentaba las minas y las hacia improductivas, bien cierta clase de minerales, de los que no queda descripción bastante precisa para poder reconocerlos hoy.

Desde el siglo XVI se usa corrientemente el cobalto para preparar el esmalte destinado a dar al vidrio el color azul; un vidriero alemán llamado Shurer pasa por ser el primero que lo empleo hacia 1540.

Brand ha aislado este metal en 1738, sin haberlo podido, sin embargo , obtener puro; después un gran numero de químicos han tratado de vencer las dificultades que se oponen a la obtención de este metal en un estado de pureza perfecto.

ESTADO NATURAL.- Los principales minerales que contienen cobalto pueden clasificarse de la manera siguiente:

Óxidos , seleniuros, sulfoarseniuros, arseniatos, sulfuros, arseniuros, sulfatos y carbonatos.
Se encuentra en estado metálico, aleado con el hierro y el níquel en los meteoritos.
Las menas de cobalto son la absolita (erdkobalt u oxido natural), la esmaltina (arseniuro) y el cobalto gris (sulfoarseniuro).

PROPIEDADES.- El cobalto es de un gris claro de acero con un ligero tinte rojizo, pulimentado tiene un color blanco como la plata; su fractura es de grano fino; es duro y exige para fundirse la misma elevada temperatura que el hierro; no es volátil, y su tenacidad es superior a la del hierro; su densidad es de 8,5 a 8,7, y es magnético. No le ataca ni el aire ni el agua a la temperatura ordinaria; al calor rojo se oxida lentamente, y a temperatura elevada arde con llama roja.

OXIDO NATURAL.-(ABSOLITA).- Es un mineral de manganeso que contiene mas o menos cobalto, deleznable, cuyo polvo negro es ligeramente azulado y que se corta con un cuchillo. Se le encuentra a menudo casi a flor de tierra bajo la forma de filones negros, constituidos por una tierra densa, soluble en acido clorhídrico. Su densidad es 2,2, y puede tener hasta el 30 por 100 de cobalto.

El mineral del Aramo, tal como lo hemos visto, es muy diferente, a pesar de ser también un oxido. No contiene mas que indicios de manganeso, níquel y hierro; es compacto, duro y no se deja cortar fácilmente con el cuchillo; su ley puede alcanzar hasta 86 por 100 de cobalto metálico, según se ve en el cuadro de ensayos que va al final; reducido a polvo, su color es negro con un tinte azulado.

USOS.- se fabrica principalmente el oxido de cobalto, matera muy empleada en la decoración de porcelanas, para producir azules muy hermosos que resisten a grandes temperaturas, varios violetas de cobaltos, el fosfato y un fosfato doble de cobalto, un tungstato y un estannato (coeruleum) que tiene la propiedad de ser de un azul puro a la luz artificial lo mismo que a la natural. El cobalto sirve, además, para preparar el verde de Rinmann, que es oxido de zinc coloreado por una pequeña cantidad de oxido de cobalto y se obtiene calcinando una sal de zinc mezclada con la sal correspondiente de cobalto, y el azul Thenard, que se produce por la acción del calor sobre una mezcla de 6 partes de alúmina y 1 de fosfato de cobalto.

Los minerales mixtos de níquel y cobalto sirven también para preparar un vidrio llamado esmalte; para esto se calcinan los arseniosulfuros reducidos a polvo y la masa calcinada se funde con una mezcla de potasa y de buena arena. En el crisol enfriado se encuentra un vidrio azul muy hermoso (esmalte) que contiene el cobalto en estado de silicato doble alcalino, y un botón depositado en el fondo (speiss) con el níquel asociado al azufre, arsénico y metales extraños. Este apeéis se beneficia como níquel y a veces como cobre. El esmalte se pulveriza y el polvo se pone en suspensión en el agua: las partes más pesadas se trituran de nuevo y las más ligeras constituyen la pintura azul. La clasificación sucesiva por lejivacion de gran numero de calidades del azul que se encuentra en el comercio con 22 marcas diferentes, las cuales indican su grado de finura y de purezas. Se producen anualmente unas 1500 toneladas de esmalte.

Por ultimo se emplea el cobalto para cubrir a otros metales y reemplazar al niquelado; el níquel tiene siempre un tinte amarillento, al paso que el cobalto da a los objetos que cubre una tinta que se aproxima a la de plata por su blancura, y debería ser preferido porque ninguna de sus sales es venenosa y no se oxida como el níquel bajo la acción de los cuerpos grasos

PROCEDIMIENTO DE FABRICACION.- la dificultad de beneficiar las menas de cobalto es considerable; por esto existen en gran número los procedimientos con patente para llegar a obtenerlo, y la mayoría de las fábricas que se ocupan de este producto guarda mas o menos secretos los medios de que se valen.

PROCEDIMIENTO HERRENSCHMIDT.- la Sociedad de los Establecimientos Maletra ha instalado en la fabrica de Petit Quevilly (Ruán) un taller para el beneficio de las menas de cobalto de Nueva Caledonia por medio de un procedimiento debido a los trabajos del Sr. Herrenschmidt, ingeniero metalurgista afecto a dicha fabrica.

Los minerales de esta colonia francesa, con gangas de sílice, hierro y alumina, están diseminados en riñones de un modo muy irregular en una masa de arcilla ferruginosa. Contienen igualmente níquel y manganeso, y como puede verse por su análisis, son de escasa riqueza en cobalto.

Peroxido de manganeso................................................................................... 18,00
Protóxido de cobalto........................................................................................... 3,00
- de níquel............................................................................................. 1,25
Sílice................................................................................................................. 8,00
Peroxido de hierro.............................................................................................. 30,00 Alúmina............................................................................................................... 5,00 Cal...................................................................................................................... 1,00 Magnesia............................................................................................................. 1,00
Perdida al fuego (agua y oxigeno en exceso)............................................... 32,75

Total................................................. 100,00



Autorizados por el Sr. Herrenschmidt, damos una descripción somera de su procedimiento, del que se encontraran mas detalles en el folleto Le Cobalt el le Níkel, publicado por dicho señor en 1888, y en un articulo del Sr. L. Pelatán, inserto en el Genie Civil del mes de abril de 1981.

Después de pulverizar el mineral, se le ataca por una disolución de sulfato ferroso y se le somete a una agitación enérgica por medio del vapor de agua. El manganeso, el cobalto y el níquel permanecen en la disolución en estado de sulfatos, el hierro, la alumina y la sílice se deposita en el fondo de las tintas. Se agrega al liquido sulfuro sódico, que en disolución acida precipita todo el cobalto y todo el níquel, conservando en disolución casi todo el manganeso.

Los sulfuros de cobalto y níquel decantados y filtrados se tratan por una disolución de percloruro de hierro que redisuelve el sulfuro de manganeso que pudiera impurificarlos, y luego se los lava en el filtroprensa. Obtienese un precipitado negro de sulfuros de cobalto y níquel y un líquido que contiene el manganeso en estado de sulfato; este líquido se clorura por medio de cloruro sódico obtenido como residuo en una de las operaciones siguientes, y el manganeso precipitado por la cal da un producto secundario utilizado en el procedimiento weldon.

El precipitado de cobalto y níquel, secado u calcinado en la plaza de un horno reverbero, se transforma en sulfato soluble de ambos metales. Se le lava con agua hirviendo, se filtra y se agrega cloruro calcino. Se toma una parte de este liquido clorurado y se precipitan los dos metales por medio de la cal; se lava el precipitado para quitarle el cloruro que pudiera contener y se transvasa añadiendo agua; se le somete a una corriente de cloro con gran agitación provocada por el aire comprimido, con lo cual se transforman los óxidos de cobalto y níquel en peróxidos.

A esta mezcla de peróxidos se agrega otra parte del liquido clorurado antes referido, después de haber efectuado en el una gran agitación por medio del vapor de agua, y entonces –esto es lo mas notable del procedimiento- el protóxido de níquel vuelve a disolverse y es reemplazado acto continuo por una cantidad equivalente de cobalto contenido en el liquido, que se peroxida y se precipita. La disolución de níquel se decanta, se añade otra nueva porción del liquido clorurado referido para quitar, el níquel que queda en el precipitado de peroxido tratado, se decanta y se considera terminada la operación, si después de una nueva adicción del liquido clorurado se comprueba que el precipitado es solo de peroxido de cobalto puro. El oxido de níquel contenido en el liquido decantado se precipita por medio de la cal.

Este procedimiento que a primera vista parece complicado, es, por el contrario muy sencillo, puesto que el cobalto se precipita por el níquel, quedando completamente separado de este y obteniéndose completamente puro. Sabido es lo difícil que resulta producir sales de cobalto químicamente puras, y el Sr. Herrenschmidt ha resuelto este problema, porque en los Establecimientos Maletra se benefician mensualmente 150 toneladas de minerales desde hace muchos años y se piensa en desarrollar considerablemente la fabricación de las sales de cobalto.

PROCEDIMIENTO G. SCHOENEIS.- el Sr. Schoneis, que tiene patente en casi todos los países por un procedimiento para extraer el cobalto de sus menas, lo ha aplicado en la fabrica Silverhoffnungschutte cerca de Beierfeld, en Sajonia, donde da excelentes resultados.

Opera con matas cobaltiferas, a cuyo fin funde las menas en un horno de cuba con los fundentes necesarios para eliminar todas las gangas, concentrando de este modo el cobalto, el cobre y el hierro que obtiene en una masa fundida, de la cual recoge separadamente la parte superior que contiene hierro y cobre con solo indicios de cobalto, y la parte inferior que contiene cobre con todo el cobalto de la mena, consiguiendo así beneficiar económicamente menas pobres cuya ley apenas pesa de 1 por 100 de cobalto.

Esta mata, con ley de 10 a 15 por 100 de cobalto, se transforma por medio de protocloruro de hierro en hornos de muflas y se clorura completamente al cabo de dos horas de tratamiento, se le somete a una lejivación en tinas de madera de doble fondo, y el cobalto, lo mismo que un poco del hierro, pasan enteramente a la disolución; esta se concentra y el cobalto convertido en oxido y libre del hierro se entrega al comercio como sal pura de cobalto.

PROCEDIMIENTO DAVID LEVAT.- El Sr. Levat, director de la Sociedad Le Níkel á Noumém, ha tomado en 1886 una patente para el beneficio por vía seca de las menas de níquel y cobalto; reduce ambos metales al estado de granallas mayores o menores por medio de carbón, y operando en vaso cerrado el hierro solo se reduce parcialmente. Después de quitar el exceso de carbón, la mena reducida se ataca por el acido clorhídrico diluido y luego se trata por los medios ordinarios para separar el níquel, el cobalto y el cobre.

O bien se trata por la electrolisis la mena reducida colocándola en un recipiente hecho con carbón de retortas que sirve de electrodo y sumergiéndolo en una disolución de cobalto o de níquel ligeramente acidulada. El polo opuesto se forma con una lamina metálica, y la corriente eléctrica forma un deposito de estos metales que puede hacerse adherente o pulverulento a voluntad.

VALOR INDUSTRIAL DE LA EMPRESA.- La gran regularidad de los filones, su riqueza en cobre y cobalto, la inmensa cantidad de escombros que rellenan las labores y contienen mineral, y, sobre todo, la calidad especial de la mena de cobalto de tener una dureza notable, lo cual evita las perdidas en el arranque, y de ser muy pura y de ley extraordinariamente elevada en ciertos sitios, 32 por 100 de cobalto metálico, forman, con las condiciones ya señaladas (facilidad de procurarse una considerable fuerza motriz natural, proximidad y coste económico del combustible de buena calidad para el beneficio de las menas in situ, y por ultimo, mano de obra muy barata), un conjunto de circunstancias que dan a esta empresa un valor muy grande.

Sometidos previamente a un apartado a mano y concentrados en lavaderos los rellenos de la mina, que ocupan 12.000 metros cuadrados hasta la profundidad de 150 metros en la parte reconocida, y contienen aun de 12 a14 por cien de cobalto, según numerosos y concienzudos análisis hechos en Francia y en España, darían ya un beneficio considerable.

En cuanto a lo que atañe a los filones, en las repetidas visitas que hemos hecho a las labores, hemos podido convencernos de que la mina encierra todavía una considerable riqueza que explotar, sin tomar en cuenta el mineral que indudablemente existe en profundidad por debajo del nivel donde se hayan detenido los mineros primitivos.

Digamos también que el cobalto unido al cobre da a este ultimo cualidades perniciosas, y el nombre primitivo de kubalt, que significa maleficio, indica que tal propiedad fue reconocida desde la antigüedad mas remota; he aquí por que los primeros explotadores de este criadero se dedicaron a apartar cuidadosamente las partes cobaltíferas de los filones, bien dejándolas sin arrancar, bien arrojándolas a los rellenos.

Mencionemos, por ultimo, que el valor de la unidad de cobalto contenido en la mena es de más de 10 francos á partir de una ley de 10 por 100, y que la unidad del contenido en cobre se paga á 1 franco para menas de ley superior al 15 por 100.

CONCLUSION.- Hasta ahora se han ejecutado tan solo los trabajos de instalación necesarios para la preparación y el transporte económico de los minerales. Un camino de 6 kilómetros serpenteando con 52 revueltas la ladera oriental del Aramo, enlaza las instalaciones con el camino vecinal de Riosa á Lena. Una vía férrea relacionara las bocaminas con los almacenes donde se apartarán, lavarán y guardarán los minerales. Casas de obreros fraguas, oficinas, laboratorios, se han construido ya cerca de las bocaminas, y forman por el momento un conjunto de instalaciones suficientes para emprender el trabajo de explotación.

En el interior de la mina no se ha hecho más que facilitar el acceso a las antiguas labores con la instalación de escaleras y con el franqueo de las excavaciones, lo cual ha permitido a los explotadores formarse idea de la extensión de los trabajos y de la riqueza de los filones. En el mismo orden de ideas y mientras una transversal llegue a cortar las explotaciones del nivel inferior reconocido hoy, se ha ensanchado la galería San Vicente, y ha sido preciso parar esta labor por la dificultad de colocar en su interior las gangas del filón, cuya extracción resulta onerosa y limitada empleando los medios y las vías de salida que actualmente pueden emplearse.

La distancia que separa las bocaminas de la estación de Lena, en el ferrocarril del Norte, es de unos 12 kilómetros, y el transporte solo podría verificarse a lomos de caballería, recargando el precio de la tonelada en unas 20 pesetas. Tomando a Paris, Londres o Hamburgo como puntos de consumo de estos minerales, el precio de los transportes seria de unos 40 francos. Habría, por lo tanto, interés para disminuir este factor importante en establecer a bocamina lavaderos para los escombros y aparatos para reducir en la proporción 10 : 1 la proporción de gangas y obtener matas cobrizas con 50 por 100 de cobre y matas cobrizo-cobaltíferas con 25 ó 30 por 100 de cobalto. Así se obtendría un producto con ley uniforme muy homogéneo y que facilitaría la determinación del valor exacto, cuestión importantísima en el mineral de cobalto, tan raro y por lo mismo tan precioso.

Otra ventaja que resultaría del establecimiento de estas instalaciones sería la facilidad de explotar en escala mucho mayor, pues el transporte, como hoy esta organizado, la limita naturalmente.

Estos lavaderos y fundiciones podrían instalarse con un capital relativamente reducido, y la proximidad del combustible y la fuerza motriz considerable que hemos señalado, reducirían a un mínimo el coste de las matas.

La perforación de transversales simultáneamente con las instalaciones para el beneficio local de las menas, dará un nuevo vuelo a estos trabajos, y abrigamos la convicción, de la cual participaran cuantos ingenieros visiten el Aramo, que el capital inmovilizado en la empresa dará a sus propietario un interés muy remunerador.

La visita de estas minas ofrecerá a los aficionados a la Paleontología y Arqueología, a los ingenieros, un vasto campo fértil desde el punto de vista de sus estudios, que serán facilitados merced a la amabilidad bien conocida de su propietario D. Alejandro Van Straal.

Alfonso Dory Ingeniero Civil de Minas